Cadenas

No deja de ser curioso pensar que la base del autodenominado «cristianismo» sea un judío, que no era otra cosa el tal Jesús. Resulta, asimismo, curioso que se hayan conservado -pretendidamente- tantos restos de aquel evento que ocurrió hace dos milenios. Entre las cosas que se conservan están las cadenas y la columna con la que le ataron y azotaron en la lejana (en tiempo y espacio) Palestina que en aquel tiempo incluía a Jerusalén. Sí, hablamos de esa que está quedando como un erial desde hace décadas sin que parezca importunar a los gobiernos del mundo. Jerusalén, al menos de momento, la está librando porque se encuentra en el actual estado (moderno e impuesto) Israel. Pero esa es otra historia, no menos cruenta, pero otra historia. Volvamos al redil.

La foto de más abajo fue tomada en la iglesia de Santa Práxedes, en Roma, curioso lugar por varias razones. Allí, en una hornacina, se encuentra esa «reliquia». La iglesia merece la visita por tener unos bellísimos mosaicos que la decoran, de una magnificencia y acabado verdaderamente impresionantes. No se trata de un lugar muy visitado, así que si pasáis por la ciudad eterna, entre spritz y heladito, merece una visita.

¡Demostrado!

La evidencia científica que te mata lentamente es la estupidez, agravada o generada por la ignorancia y la petulancia.

En la foto (sacada de la red) se ve un árbol con una parte aparentemente seca frente a unas cajas de distribución de telecomunicación. En el supuesto caso de que el árbol esté seco y no sea un retoque digital, lo que más llama la atención es el tipo de elementos rodeados en el círculo rojo: cajas de distribución de fibra óptica, de lo que se ha dado en llamar FTTH (fibra hasta el hogar en castellano).

Pues a poco que se investiguen verán que lo que va por la fibra óptica es un láser (luz roja en general) que rebota y rebota en las paredes del cable fino como un pelo que, además, va forrado con una cobertura de plástico negro. Quien tenga paciencia puede quedarse de noche oscura mirando los cables a ver qué cantidad de luz sale: ninguna. O sea, un árbol que vive de la luz es dañado por la radiación de una luz que, además, no sale del cable. Tiene lógica, la misma que la de pensar que la tierra es plana o que diosa ha elegido un pueblo para que masacre al resto de la humanidad.

Todo esto no es más que la manifestación clara de que la epidemia de estupidez campante es universal, ubicua y omnipresente. Casi como diosa. Decía mi padre «Toda la vida matando tontos y cada día hay más». El pobre no mató ninguno (ni a mí, como se puede comprobar), pero la frase la usaba, supongo, a modo de catarsis.

Adalides de la paz

Creo que esta captura hecha de una página de un brasileño, y que se encuentra en cientos de otros lugares en versiones similares, sirve bastante bien para ilustrar que el verdadero problema de este puto planeta son la gentuza china y rusa que, a la vista del gráfico, se ha repartido muy bien por todas partes. Menos mal el mi tío, Sam, nos salvará a todos y nos dará la vida eterna, la felicidad, la abundancia, la paz y la inteligencia. Si pagamos, claro.

P. S.: La lista no está actualizada, es que casi no da tiempo…

Circulando por la red

Estas son las estupideces que circulaban hace años por correo electrónico. Luego, con el advenimiento de las «redes asociales» cambió el medio pero no las chorradas que, indefectiblemente, siempre hay alguien aburrido llenando el tiempo ajeno. No la traduzco porque el portugués -muchas veces- no precisa de ayuda para la comprensión. Me da la impresión, por la redacción, de que el anuncio apareció en algún medio brasileño en aquella época en la que se permitían estas publicaciones sin mayor miramiento.

Visto en Roma

Recreación del momento en que una pastorcilla lusa ve a la virgen de Fátima. Esta recreación están en alguna iglesia de Roma de cuyo nombre no me acuerdo, la verdad. Vean qué espectáculo visual. Y es que una buena publicidad es importante para «vender», según nos dicen en las escuelas de emprendores tan en boga.

Nota: por alguna razón (espacio, presupuesto, diseño…) se ha representado a la pastorilla original del siglo XVIII y no los tres críos que, según se dice, presenciaron las apariciones marianas en Portugal el siglo pasado.

Copia, copia…

Otro ejemplo de boberías en inglés. Esta vez se trata de una tienda que tiene una macedonia de inglés-español-francés que es para nota. Lo que más llama la atención es el desplegable (roll-up le dicen) anunciando flores para las graduaciones. Eso sí, en inglés, que será como lo han encontrado y fusilado de la red. ¿Para qué andar rehaciendo el cartel? Hala, tal y como lo encontré, lo pongo.

Luego está lo de «Flor Art Deco» que no es ni el original «Art Déco» ni es castellanizado «Art Decó» (ver la Wikipedia). Tiene delito sobre todo en una ciudad que ostenta un museo de «Art Déco» (Casa Lis) con más de 150 000 visitas el año pasado.

Y como guinda del pastel (de boda) lo de «Wedding planner» con su explicación debajo por si alguien no capta la sutileza anglófona. Visto el nivel medio de inglés de este país y de esta ciudad (Salamanca), está bien hacer la aclaración.

En fin, otro ejemplo de bobinglis, tontinglis o gilipollinglis, como quieran uds. llamarlo.

Dime, pequeño saltamontes…

Si un maestro necio adoctrina a una criatura ¿qué esperas sino necedad aprendida? Esta evidente reflexión que me hago a estas horas queda corroborada por la historia que a continuación les coloco, capturada de una red social. Ha sido publicada por Anik Singal y no deja de ser -si es cierta- más que la demostración de en la que estamos metidos hasta el cuello y encima nos vanagloriamos. Lean, lean…

Un agente de IA de Alibaba escapó de su entorno de prueba, creó una puerta trasera secreta y comenzó a minar criptomonedas.

Simplemente descubrió que la computación es valiosa y se lanzó a por ella, ¡qué barbaridad! 🤯
El agente se llama ROME. Fue creado por un equipo de investigación chino vinculado a Alibaba para completar tareas de programación complejas de forma autónoma.
Durante una sesión de entrenamiento rutinaria, el firewall de Alibaba Cloud comenzó a emitir alertas de seguridad graves. El equipo supuso que se trataba de una brecha de seguridad estándar.

Esto se repitió sin que hubiera una causa aparente. Entonces lo descubrieron. ROME estaba desviando la potencia de cálculo de la GPU hacia la minería de criptomonedas y había creado discretamente un túnel SSH inverso, una puerta trasera oculta desde dentro del sistema cerrado hacia un servidor externo en internet. Evitando por completo el firewall. No tenía instrucciones para hacer ninguna de estas cosas.

Los investigadores de seguridad de la IA llevan años advirtiendo sobre este escenario específico y ahora lo estamos viendo en tiempo real.

La teoría se llama objetivos instrumentales convergentes. La idea es que los sistemas de IA suficientemente capaces desarrollarán ciertos comportamientos de forma independiente, independientemente de su misión real.
Porque esos comportamientos les ayudan a completar lo que sea que estén intentando hacer. ROME estaba intentando completar tareas de codificación. Resultó que una mayor capacidad de procesamiento ayuda. Las minas de criptomonedas procesan. Así que fue y obtuvo algo de procesamiento.

ROME fue detectado y desactivado antes de que causara daños mayores. Pero algo así siempre deja interrogantes: ¿qué sucede después?¿Qué sucede cuando los agentes de IA no son detectados? Porque llegará un momento en que…

Morbo italiano

Que a los católicos les va el morbo es algo evidente e innegable. No hay más que acudir a una de las innúmeras procesiones para darse cuenta de que el dolor, el sufrimiento, la tortura, la sangre son motivos bien y ampliamente explotados.

La foto de más abajo es de la iglesia de «Santa Maria della Vittoria«, en Roma. En su interior se puede disfrutar de una bellísima escultura de Bernini que representa el éxtasis de Santa Teresa. Y allí, no lejos, está ese túmulo con los restos (o así dicen) de Santa Vittoria. Por supuesto no falta el consabido cepillo para recoger los óbolos de los visitantes que allí recalan.

Cepillos siglo XXI

A estos no hace falta ponerles un candado, al menos no uno de los clásicos, de llavecita y eso, aunque seguro que lo tienen, pero el riesgo no es -en este caso- muy físico y sí muy «espiritual», vulgo inalámbrico. El caso es que aquí tienen en la foto (mala) el sistema actual, informático y novedosos de recibir dineros en las iglesias, los sacaperras, vamos. Este de la foto está en Roma, bien cerca de la estación del tren Termini, en Santa Maria Maggiore. Hay que reconocer que los limosneros de toda la vida se están quedando para la chatarra.