Encontré este curioso cartel en una pescadería de León, me parece. Ahora que viene la época de la veda del pulpo, no estará de más colocar la foto aquí. Lo del pulpito con chupete tiene su coña, pero lo del pulpote sonriente y orgulloso de su destino tampoco se queda atrás.
Nunca llueve a gusto de todos, como bien reza el dicho. En la costa sur inglesa y debido -parece- al calentamiento de las aguas, están sufriendo una invasión de pulpos que mucho me temo tengamos que comer «octopus» en lugar de «pulpo» a no mucho tardar. Esperemos que los británicos no sean tan aficionados como nosotros a la ingestión de este animalejo tan listo y delicioso.
Recibí una invitación de la FSF (Free Software Foundation) para una charla-encuentro en Salamanca. Hela aquí.
Allí nos personamos yo y un amigo. Y fuimos los únicos. ¡Los únicos! Ni un solo alumno de la facultad de ciencias, ni un solo curioso, ni un solo interesado más. El tiempo transcurría lento, lento, lento, marcado por la gota que caía del techo en el cubo rojo entre la mesa del estrado y las banderas. Ese toc… toc… toc… cada diez segundos convirtió nuestra espera de quince minutos en noventa golpes de realidad. Chasco porque ni siquiera vino el conferenciante de modo que, después de 10 minutos tras la hora de inicio prevista y los quince de espera citados, nos fuimos tal y como habíamos venido. Quizá con un poco más de cara de tontos. He aquí el documento gráfico que ilustra el éxito del evento. Marcaba el reloj del ordenador las 17:09.
Esto, al parecer, es lo que nos interesa la libertad, la privacidad y la independencia de las grandes multinacionales. Vamos de cojones.
… este tipo buscó su esquinita (rinconcito en mi pueblo) para hacer «de las suyas». La foto fue tomada en Roma hace unos meses, en el complejo de una de las innumerables sectas cristianas. Las dimensiones no se aprecian en la foto, pero se pueden uds. hacer una ligera idea. El lugar, por cierto, está justo al cruzar la acera de la Porta Tiburtina, una de las entradas de la muralla aureliana que aún se conserva en gran parte.
No deja de ser curioso pensar que la base del autodenominado «cristianismo» sea un judío, que no era otra cosa el tal Jesús. Resulta, asimismo, curioso que se hayan conservado -pretendidamente- tantos restos de aquel evento que ocurrió hace dos milenios. Entre las cosas que se conservan están las cadenas y la columna con la que le ataron y azotaron en la lejana (en tiempo y espacio) Palestina que en aquel tiempo incluía a Jerusalén. Sí, hablamos de esa que está quedando como un erial desde hace décadas sin que parezca importunar a los gobiernos del mundo. Jerusalén, al menos de momento, la está librando porque se encuentra en el actual estado (moderno e impuesto) Israel. Pero esa es otra historia, no menos cruenta, pero otra historia. Volvamos al redil.
La foto de más abajo fue tomada en la iglesia de Santa Práxedes, en Roma, curioso lugar por varias razones. Allí, en una hornacina, se encuentra esa «reliquia». La iglesia merece la visita por tener unos bellísimos mosaicos que la decoran, de una magnificencia y acabado verdaderamente impresionantes. No se trata de un lugar muy visitado, así que si pasáis por la ciudad eterna, entre spritz y heladito, merece una visita.
… y algún imbécil comprándolos. Este, queridos niños, es el mundo absurdo y estúpido en el que vivimos donde se pueden fabricar y comprar cosas como este «Rebobinador de DVD» y también el «agua deshidratada«.
La evidencia científica que te mata lentamente es la estupidez, agravada o generada por la ignorancia y la petulancia.
En la foto (sacada de la red) se ve un árbol con una parte aparentemente seca frente a unas cajas de distribución de telecomunicación. En el supuesto caso de que el árbol esté seco y no sea un retoque digital, lo que más llama la atención es el tipo de elementos rodeados en el círculo rojo: cajas de distribución de fibra óptica, de lo que se ha dado en llamar FTTH (fibra hasta el hogar en castellano).
Pues a poco que se investiguen verán que lo que va por la fibra óptica es un láser (luz roja en general) que rebota y rebota en las paredes del cable fino como un pelo que, además, va forrado con una cobertura de plástico negro. Quien tenga paciencia puede quedarse de noche oscura mirando los cables a ver qué cantidad de luz sale: ninguna. O sea, un árbol que vive de la luz es dañado por la radiación de una luz que, además, no sale del cable. Tiene lógica, la misma que la de pensar que la tierra es plana o que diosa ha elegido un pueblo para que masacre al resto de la humanidad.
Todo esto no es más que la manifestación clara de que la epidemia de estupidez campante es universal, ubicua y omnipresente. Casi como diosa. Decía mi padre «Toda la vida matando tontos y cada día hay más». El pobre no mató ninguno (ni a mí, como se puede comprobar), pero la frase la usaba, supongo, a modo de catarsis.
Creo que esta captura hecha de una página de un brasileño, y que se encuentra en cientos de otros lugares en versiones similares, sirve bastante bien para ilustrar que el verdadero problema de este puto planeta son la gentuza china y rusa que, a la vista del gráfico, se ha repartido muy bien por todas partes. Menos mal el mi tío, Sam, nos salvará a todos y nos dará la vida eterna, la felicidad, la abundancia, la paz y la inteligencia. Si pagamos, claro.
P. S.: La lista no está actualizada, es que casi no da tiempo…
Estas son las estupideces que circulaban hace años por correo electrónico. Luego, con el advenimiento de las «redes asociales» cambió el medio pero no las chorradas que, indefectiblemente, siempre hay alguien aburrido llenando el tiempo ajeno. No la traduzco porque el portugués -muchas veces- no precisa de ayuda para la comprensión. Me da la impresión, por la redacción, de que el anuncio apareció en algún medio brasileño en aquella época en la que se permitían estas publicaciones sin mayor miramiento.
Recreación del momento en que una pastorcilla lusa ve a la virgen de Fátima. Esta recreación están en alguna iglesia de Roma de cuyo nombre no me acuerdo, la verdad. Vean qué espectáculo visual. Y es que una buena publicidad es importante para «vender», según nos dicen en las escuelas de emprendores tan en boga.
Nota: por alguna razón (espacio, presupuesto, diseño…) se ha representado a la pastorilla original del siglo XVIII y no los tres críos que, según se dice, presenciaron las apariciones marianas en Portugal el siglo pasado.
Otro ejemplo de boberías en inglés. Esta vez se trata de una tienda que tiene una macedonia de inglés-español-francés que es para nota. Lo que más llama la atención es el desplegable (roll-up le dicen) anunciando flores para las graduaciones. Eso sí, en inglés, que será como lo han encontrado y fusilado de la red. ¿Para qué andar rehaciendo el cartel? Hala, tal y como lo encontré, lo pongo.
Luego está lo de «Flor Art Deco» que no es ni el original «Art Déco» ni es castellanizado «Art Decó» (ver la Wikipedia). Tiene delito sobre todo en una ciudad que ostenta un museo de «Art Déco» (Casa Lis) con más de 150 000 visitas el año pasado.
Y como guinda del pastel (de boda) lo de «Wedding planner» con su explicación debajo por si alguien no capta la sutileza anglófona. Visto el nivel medio de inglés de este país y de esta ciudad (Salamanca), está bien hacer la aclaración.
En fin, otro ejemplo de bobinglis, tontinglis o gilipollinglis, como quieran uds. llamarlo.